PRIMERO NOS ILUSIONAN, ¿Y LUEGO?

 

Vaya que caló en lo más profundo la derrota camotera al son de dos goles por uno frente al Cruz Azul la tarde del domingo en el Cuauhtémoc; y es que después de la buena actuación frente a las Chivas, la semana pasada, todos pensamos que se daba inicio a una mejor etapa Camotera en la que Ruben Omar Romano sería una pieza fundamental para lograr los objetivos trazados al inicio del torneo. Lo cierto es que La Franja, a pesar de haber mejorado en lo que se refiere a juego colectivo y tránsito de la pelota, no pudo reflejarlo en un marcador favorable, una victoria que ya urge de manera inmediata. Y es que La Franja no logra ganar en casa desde el pasado mes de febrero, cuando venció 3-1 al Morelia, que venía precisamente dirigido por el actual director técnico camotero. En los hechos, son ya nueve partidos en casa sin obtener la victoria, y eso, créame, ya pesa en la noble afición camotera.

 


Desde mi perspectiva, aprecio un equipo que empieza a demostrar que puede jugar con la pelota en los pies, que no sólo de balonazos debe vivir y que es capaz de hacerle partido al más pintado. Ayer La Franja, durante la primera mitad, fue un equipo aguerrido que peleó el balón palmo a palmo y que fue capaz de irse arriba en el marcador por merecimientos propios, que enfrento a un rival como Cruz Azul, que es complicado y canchero, y que en el segundo tiempo ajustó bien para tener el dominio de la pelota y del rival durante toda la segunda mitad y que no le permitió al Puebla jugar con el dinamismo y verticalidad que mostró durante los primeros 45 minutos.

 


También, veo que Romano debe ser muy meticuloso con los cambios que realice durante el partido, pues ayer quedó claro que al sacar a Diego de Buen terminó por perder el mediocampo, lo que derivó en que la Máquina pudiera anotarles un par de ocasiones y liquidar el juego, cuando parecía que al menos los Camoteros podrían aspirar al empate. En fin, viene una nueva oportunidad para sumar de a tres en casa, y será precisamente frente al colero Atlante, a quien, sin la menor duda, se le debe ganar para de una vez por todas poner tierra de por medio en el tema porcentual y alejarse lo suficiente de la quema para poder concentrarse en sumar los puntos necesarios para pelear por un lugar entre los ocho mejores del torneo.

 

 

 


Moscoso, fuera de la DT de Lobos BUAP

 

El que se fue por la puerta de atrás de la dirección técnica del equipo Lobos fue Gustavo Moscoso, técnico de tristes recuerdos en donde se ha parado. El fracaso es el común denominador en todo lo que este pobre hombre a emprendido en el futbol, la desgracia, los malos ambientes, gente dolida con él tanto dentro como fuera de la cancha, y pésimos resultados son el distintivo que persigue a este chileno, quien es capaz de acabar con el buen ambiente en un vestidor en 15 minutos. Pesado por naturaleza y vendedor de espejitos, ahora pretende quedarse en la dirección deportiva del los equipos profesionales de la UAP. Sin dignidad alguna, aun tiene cara para pretender quedarse como si nada hubiera pasado; es un hecho que los jugadores no lo pueden ver, la porra universitaria humillada por este sujeto lo detesta y un sinnúmero de dolidos y lastimados a su alrededor le piden a Dios que “la pesadilla chilena” (como ellos le llaman) termine de una vez por todas. Lo único cierto es que, después de sumar seis puntos de 18 disputados con dos goles a favor y ocho en contra y con cuatro derrotas en los últimos cinco partidos de Liga, se va dejándole el paquete a su auxiliar, Héctor Medrano, quien, como hombre de futbol que es, intentará salvar la nave cuando casi estamos a la mitad del camino. Será interesante saber si el malestar en el vestidor era sólo contra Moscoso o si se extenderá a todo lo que le rodea, los resultados nos disiparán la duda, y veremos si jugadores como Carvalho y Luis Nieves, que vinieron como grandes refuerzos y no han dado una, empiezan a mojar en el arco contrario.

 

Nosotros veremos y diremos.

Hasta la próxima.

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